Araos desmiente a Lincolao: confirma plan de despido masivo en Ciencia

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La tensión política en Chile se ha vuelto a disparar. Esta vez, el epicentro no es la calle ni el Congreso, sino los pasillos del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Rafael Araos, ex viceministro y epidemiólogo, ha lanzado una bomba informativa que contradice frontalmente a su jefa, la ministra Ximena Lincolao. La noticia, confirmada el martes 13 de mayo de 2026, revela que existe un plan real para despedir a unos 40 funcionarios, lo que representa el 30% del equipo técnico del ministerio.

Araos no deja lugar a dudas en su declaración escrita a Chilevisión Noticias: "Puedo confirmar por este medio que la orden de diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo es real y hay testigos". Su tono es firme, casi desafiante. Ante la negación rotunda de Lincolao, quien calificó estas acusaciones como "categóricamente falsas", el ex viceministro pregunta retóricamente: "¿Por qué inventaría yo o terceros algo tan grotesco?".

El enfrentamiento entre estilos y fondos

Lo que parece ser una simple disputa laboral esconde grietas mucho más profundas. Según fuentes de Tele13 Radio, el conflicto estalló oficialmente el 30 de abril de 2026. En esa fecha, Lincolao habría instruido a Araos para que procediera con el despido de aproximadamente 40 personas del plantel. Araos, con un perfil académico e investigador, se negó a cumplir la directiva.

La situación se complicó cuando Alejandro Irarrazaval, jefe del llamado "Segundo Piso" (la oficina de asesores principales de la Presidencia), se reunió con Araos para dar seguimiento a la implementación de estos despidos. Esto sugiere que la orden venía desde arriba, no era una decisión aislada de la ministra. De hecho, antes de viajar a Estados Unidos con la delegación del Ministerio de Relaciones Exteriores para el programa "Choose Chile", Lincolao dejó instrucciones explícitas: los despidos debían avanzar sin importar las circunstancias.

Sin embargo, al regresar a suelo chileno, el relato cambió radicalmente. El lunes por la noche, Lincolao envió un correo interno al personal del ministerio desmintiendo cualquier plan de recorte. "Han circulado versiones... incluyendo afirmaciones sobre eventuales desvinculaciones masivas... Quiero señalar de manera clara que aquello es categóricamente falso", escribió. En radio Infinita, repitió el mensaje: "Eso no es real".

¿Renuncia mutua o gota que rebalsó el vaso?

Aquí está el nudo gordiano. Para Lincolao, la salida de Araos fue una "decisión mutua" basada en diferencias de estilo. "Lo que ocurrió acá era que son dos estilos diferentes de trabajo; Rafael Araos viene de la academia y yo vengo del mundo de la investigación, innovación y tecnología", explicó la ministra. Un argumento suave, corporativo, diseñado para minimizar el impacto político.

Pero para Araos, esto es insuficiente. "¿Fue la única razón por la que renuncié? No, fue la gota que rebalsó el vaso", declaró. Y añade contexto crucial: "Profundas diferencias de fondo y forma acerca de cómo enfrentar un mismo desafío". Es decir, no se trata solo de quién manda más o de cómo se organizan las reuniones, sino de visiones opuestas sobre el futuro de la ciencia en Chile. Una visión tecnocrática y académica contra una gestión más política y orientada a resultados inmediatos de innovación.

Impacto en la confianza institucional

Este episodio no es aislado. Se inscribe en un patrón creciente de tensiones entre perfiles técnicos y políticos dentro del ejecutivo. Los 40 funcionarios amenazados representan una pérdida significativa de conocimiento institucional. Despedir al 30% de un cuerpo técnico especializado puede paralizar proyectos clave en investigación y desarrollo.

La contradicción directa entre dos altos funcionarios genera una crisis de transparencia. Si la ministra niega bajo juramento implícito (al hablar ante medios) algo que su subordinado directo afirma haber recibido como orden oficial, ¿quién debe creer la ciudadanía? Araos menciona "testigos", lo que abre la puerta a futuras revelaciones documentales o testimonios adicionales.

¿Qué sigue para el Ministerio de Ciencia?

¿Qué sigue para el Ministerio de Ciencia?

El gobierno enfrenta ahora un dilema. Por un lado, mantener a Lincolao podría significar admitir que sus declaraciones fueron engañosas o inexactas. Por otro, respaldar a Araos implicaría reconocer que hubo intentos de purgas internas injustificadas. Mientras tanto, los funcionarios restantes viven en la incertidumbre, sabiendo que su empleo podría depender menos de su mérito profesional y más de alineamientos políticos.

Los observadores políticos esperan ver si esta controversia lleva a una renuncia voluntaria de Lincolao o si el presidente decide intervenir directamente para calmar la tormenta. Lo que está claro es que la imagen de estabilidad del gabinete se ha resquebrajado seriamente.

Preguntas Frecuentes

¿Cuántos empleados están afectados por el plan de despidos?

Según la información proporcionada por Rafael Araos, el plan contempla el despido de aproximadamente 40 funcionarios. Este número representa alrededor del 30% del total del personal del Ministerio de Ciencia, lo que constituye una reducción drástica de la capacidad operativa técnica.

¿Por qué difieren las versiones de Araos y Lincolao?

Lincolao atribuye la separación a diferencias de estilo laboral entre el ámbito académico y el de innovación tecnológica, calificando la salida como una decisión mutua. En cambio, Araos sostiene que existió una orden directa de desvinculación masiva que él se negó a ejecutar, lo que provocó su renuncia debido a profundas discrepancias políticas y operativas.

¿Quién intervino además de la ministra en el proceso?

Alejandro Irarrazaval, jefe del "Segundo Piso" (asesores de la Presidencia), se reunió con Araos para dar seguimiento a la implementación del plan de despidos. Esto indica que la iniciativa no fue exclusiva de la ministra, sino que tuvo apoyo o supervisión desde la oficina de asesores principales del presidente.

¿Qué evidencia presenta Araos para respaldar sus afirmaciones?

Araos afirma en su declaración que existen "testigos" de la orden de desvinculaciones masivas. Aunque no ha publicado documentos específicos hasta el momento, su mención a testigos y su posición como ex viceministro le otorgan credibilidad inmediata, generando presión para que se aclare la verdad factual de los hechos.

¿Cuál es el impacto potencial en la investigación científica nacional?

El despido del 30% del personal técnico podría ralentizar o detener proyectos de investigación clave, perder conocimiento institucional especializado y afectar la continuidad de programas de innovación. Además, la incertidumbre laboral puede reducir la productividad del resto del equipo y dañar la reputación internacional del ministerio.